Llegó el día. Hoy es mi primera visita al psiquiatra. Solo en unas horas.
Como no podía ser de otra forma, y para evitar darle todo el enfoque a eso, inconcientemente o no, empecé mi mañana haciendome 10 tatuajes, si 10. Seguramente Karla se podría hacer un festín con esto, porque cualquier psicólogo podría decifrar el porqué hice esto. No obstante, me puse a pensar en cada cosa que me tatueé. Hay dos que me los hice por gusto, por el simple hecho de que me parecían lindos, pero aparte de esos a partir de hoy llevo en la piel:
- Un caracol, una ola, un sol y una palmera. Para simbolizar donde me encuentro viviendo hoy por hoy. El lugar que culpo de que me haga tan infeliz, pero que a la vez, en momentos, me da calma. Sobre todo la playa, me da paz.
- La cara y el nombre de mi perro, Tango. Un gran motivo por el cual me levanto de la cama.
- Mi año de nacimiento.
- Mi bicicleta, otra razón por la cual salgo a la calle. Me da libertad y sensación de autonomía.
- Y una frase que dice "un día a la vez".